La vuelta de los toros a El Batán, de manera continuada, ya es una realidad. Durante la tarde-noche de ayer, llegaron los primeros animales a las instalaciones de la Casa de Campo, lo que pone fin a una sequía de 18 años sin toros en los corrales más famosos de la Comunidad de Madrid, con permiso de la Asociación 3 Puyazos.
El vídeo publicado por Plaza 1 ha rescatado las añoranzas más antiguas de aquellos aficionados que pasaron muchas jornadas en El Batán viendo los animales que en días posteriores, serían trasladados a Las Ventas.
Han pasado ya varias semanas desde que cerrase el veterano restaurante Puerta Grande en los aledaños de la plaza de toros de Las Ventas. Su adiós supuso el cierre de uno de los locales de mayor solera y un punto de encuentro de aficionados en la Comunidad de Madrid.
Su despedida, colgada en la fachada del restaurante durante las últimas semanas, provocó más de un lagrimeo involuntario y, el continuo ir y venir de gente que quería despedirse de Jose y de Miguel, fue una constante en aquellas últimas semanas de actividad.
Cómo rezaba en aquella pancarta, el negocio pasaba a nuevas manos, que abrirían con la intención de volver a ser ese punto de encuentro del mundillo taurino: «Nuestro proyecto, pasará a otras manos que quieren mantener a esta inmensa familia que somos, a los cuales aconsejaremos y ayudaremos para que no se note nuestra ausencia«.
Ahora, este nuevo proyecto ya es una realidad. Puerta Grande volverá a abrir sus puertas el próximo 1 de octubre: «Vuelve Puerta Grande. El próximo día 1 volveremos con la misma ilusión porque queremos continuar con lo mismo que os gustaba, porque nos apetece seguir viendo fútbol y toros aquí, porque seguirán las tertulias, exposiciones, conferencias… porque nuestros menús diarios y los familiares del fin de semana van a seguir siendo vuestro punto de encuentro, porque la nueva dirección mantendrá todo a lo que ya estábais acostumbrados.
Puerta Grande realizará un gran esfuerzo para seguir siendo vuestro lugar de referencia, de entretenimiento y como no… de degustación y satisfacción. La familia de Puerta Grande somos todos«.
No lo tendrá fácil la nueva dirección porque los antiguos propietarios dejaron el listón muy alto, pero la vuelta de Puerta Grande es una gran noticia.
¡Ay, Morante, qué extraordinaria temporada! Con el objetivo de rebasar el centenar de corridas en una temporada, comenzó su campaña 2022 el diestro cigarrero. El fin del mes de septiembre se acerca, y con ello, el cierre de una temporada que se recordará para la historia de la tauromaquia y de la carrera del maestro sevillano.
Sus ganas de colocar muchas plazas desconocidas y de máxima categoría en el mapa, por compartir y rivalizar en el cartel con un amplio elenco de toreros y por apostar por un gran abanico de encastes y ganaderías ha conseguido que todos los aficionados acaben elogiando con admiración a José Antonio. ¡Ojalá copiaran muchas de las llamadas figuras! Además de todos estos hechos, todo lo que sea comentar la dimensión de torero que está dando esta temporada se quedará corto en comparación con las cotas de toreo que está alcanzando en muchas plazas. Arrebatado, puro e inspirado como hacia tiempo que no se le veía, y es que, prácticamente en todos los cosos a los que acude este año acaban rendidos a su toreo. Lo de Morante este año no es normal. Y aunque también hayamos visto al cigarrero hacer de las suyas esta temporada y llevarse alguna de sus características broncas sino no sería Morante -, el predominio de faenas de categoría ha permitido al público olvidar esos momentos y pasar del amor al odio, y viceversa, en tan solo unos minutos. Las cosas de Morante.
Sevilla ha sido el último testigo de su extraordinario momento. La emoción que está consiguiendo trasladar a todos los tendidos de cada plaza que pisa culmina de gritos de “torero, torero” de unos aficionados de pie ovacionando a un maestro que pasará a los anales de la historia por su torería e inspiración arrebatada, pero también por su valor puro y sincero. Y es que hace fácil lo difícil. Con su toreo está alcanzando cotas de un toreo eterno capaz de realizar solo unos pocos elegidos en los terrenos más comprometidos, cruzándose al pitón contrario, dando el pecho, encajándose y fajándose las embestidas por la barriga para embarcar la embestida hasta detrás de la cadera y rematando por debajo de la pala del pitón muletazos prácticamente imposibles. La música suena al ritmo que marca Morante y el toreo este año sueña al son del cigarrero. Gracias, maestro.
Plaza 1 ha presentado los toros de Adolfo Martín que saltarán al ruedo este próximo domingo 2 de octubre en la plaza de toros de Las Ventas. Unas imágenes que coinciden en el mismo día en el que la empresa ha anunciado el regreso de los toros a El Batán, tomando parte la prestigiosa divisa de este compromiso de exponer las reses en la Casa de Campo de Madrid.
De esta manera, a partir de mañana martes y hasta el próximo 7 de octubre en horario de 10:00 hasta las 19:00, podrán verse en las instalaciones de El Batán los astados que serán estoqueados por Adrián de Torres, Román y Ángel Sánchez, en la que será la primera corrida de toros de la feria.
La actualidad de El Toril, de Onda Madrid capitaneado por Javier Fernández-Mardomingo, vino marcada por la entrevista a José Antonio Carretero, quién puso punto y final este fin de semana en la Maestranza a un trayectoria de veintisiete temporadas como subalterno y otras tantas como novillero y matador de toros.
Carretero, a quién le hicieron definir su propia trayectoria, quiso destacar que durante todos estos años recorriendo la geografía taurina, siempre le ha guiado un mismo sentimiento: sentirse torero. «Ha sido una carrera bonita desde que empecé como novillero, luego matador y ya luego como banderillero. Nunca pensé que podría conseguir cotas tan altas. Solamente quería torear, sentirme torero y la verdad que después de cuarenta años desde que toreé la primera becerra en público, he conseguido poder decir que soy torero«.
En el recuerdo de los aficionados siempre quedará aquella primera tarde, bajo la batuta de Joselito, en una tarde que tuvo un impacto mayúsculo y que, a día de hoy, se sigue recordando: «El día de Joselito fue un día clave en mi carrera como banderillero. Primero por cómo salió la tarde, pero principalmente por la figura que es Joselito y por la trascendencia que tuvo la corrida. Con las figuras siempre tiene todo mayor trascendencia. El otro día lo mío en Sevilla, si no llega a ser por el cartel, no hubiese sido lo mismo«.
Puedes escuchar la entrevista completa a partir del minuto 49:50 haciendo click en El Toril – Onda Madrid
La actualidad de El Toril, de Onda Madrid capitaneado por Javier Fernández-Mardomingo, vino marcada por la entrevista a Javier Núñez, ganadero de La Palmosilla, tras llevarse la corrida concurso de ganaderías que abrochaba el mes de septiembre en Las Ventas.
Una entrevista que deja el curioso dato de que el ganadero prefería que se lidiase un hermano de Brasero, en vez de el propio Brasero. El porqué era muy simple; tras varios años sin volver a Madrid por un naufragio, Javier Núñez quería apostar sobre seguro: «Venía con mucha humildad a Madrid porque hacía ocho años que no lidiábamos, después de un gran fracaso que tuvimos en 2014. La verdad es que el toro que yo tenía elegido para la concurso era otro, un cuatreño colorado. Brasero me daba más miedo porque venía más cargado en Osborne. Yo sabía que el toro venía bien preparado, pero luego la genética es muy caprichosa y, además su hermano viene de un toro que me está dando mucha bravura este año«.
Sin embargo, caprichos del destino, la autoridad de la plaza de toros de Las Ventas decidió que entrase Brasero como titular en vez del hermano colorado, para darle mayor remate a la corrida y que fuese pareja, ya que el colorado pesó cerca de cien kilos menos en la báscula: «A mí me preguntaron que toro quería que entrase, puesto que tenía los dos aprobados, y dije el colorado porque de dónde viene, he visto toros muy bravos y encastados este año y con mucho fondo. Al final la autoridad decidió que el negro tenía mayor remate, también porque el colorado había pesado cuatocientos ochenta y dos kilos, o por ahí. Creo que la decisión fue para igualar la corrida. El de José Escolar que iba por delante del mío era un torazo y la autoridad con buen criterio viendo el orden, decidió que fuese así«.
Puedes escuchar la entrevista completa a partir del minuto 24:50, haciendo click en el link EL TORIL – ONDA MADRID
Hoy, 26 de septiembre, se cumplen 38 años del fatídico cartel de Pozoblanco en el que un toro de Sayalero y Bandrés, acabara con la vida de Paquirri. Un cartel que, con el paso del tiempo, adquirió el nombre de «maldito» al verse afectados todos y cada uno de los protagonistas, incluido el ganadero.
PAQUIRRI
Paquirri fue la primera víctima. Una terrible cornada en el tercio superior del muslo derecho y las nulas condiciones higiénico-sanitarias de la enfermería de Pozoblanco, hicieron que el espada falleciese a consecuencia de un shock hipovolémico cuando iba a ser intervenido en el Hospital Militar de Córdoba. Una tragedia que no quedó aislada.
Paquirri no estaba anunciado en primera instancia en la cartelería, pero los lazos que le mantenían unido con el empresario Diodoro Canorea, hicieron que entrase en el cartel de la localidad cordobesa.
JOSÉ CUBERO YIYO
Meses más tarde, el segundo espada de la tarde, José Cubero Yiyo, perdía la vida en la plaza de toros de Colmenar Viejo. Un toro de la ganadería de Marcos Núñez, de nombre Burlero, le atravesaba el corazón con el pitón. Nada pudieron hacer los médicos ante la gravedad de la cornada.
De nuevo, al igual que sucedió con Paquirri, las casualidades del destino hicieron acto de presencia, ya que José no estaba anunciado en la feria. Entró de madrugada en el cartel cuando regresaba de Calahorra, en sustitución de Curro Romero, quién presentó parte médico como consecuencia de un problema en la espalda.
VICENTE RUIZ EL SORO
El Soro era el tercer espada en suerte anunciado en el cartel de Pozoblanco. El de Foyos, es el único superviviente de la tarde aunque, sin embargo, una grave lesión de rodilla producida en Benidorm le ha acompañado toda su vida, obligándole a retirarse de los ruedos y a ser intervenido quirúrgicamente de la lesión, en más de sesenta ocasiones.
Finalmente, El Soro sufrió la amputación de su pierna y la implantación de una prótesis que, si bien le ha servido para reaparecer, casi le lleva a la muerte, a través de una gravísima infección.
JUAN LUIS BANDRÉS
Juan Luis Bandrés, ganadero de las reses de Sayalero y Bandrés, tampoco se libró de la maldición del cartel. El criador de bravo que llevó sus toros aquel 26 de septiembre a Pozoblanco, resultó tiroteado en el mes de diciembre de 1988 en Algeciras.
El asesino era un empleado suyo de la naviera INSASA. Recibió tres impactos de bala del calibre 22 que le provocaron la muerte en el acto.
El cartel maldito de Pozoblanco bien merecido tiene su apodo. Los cuatro grandes protagonistas de la tarde: los tres toreros y el ganadero, han sufrido en sus propias carnes los infortunios de una tarde que ha quedado marcada en negro en la historia de la tauromaquia. Tres encontraron la muerte y uno, una invalidez con complicaciones.
Hoy se cumplen 38 años de la fatídica tarde en la que un toro de la ganadería de Sayalero y Bandrés, de nombre Avispero, herrado con el número 9 y de 420 kilos, mataba a Francisco Rivera «Paquirri». Todo sucedía entorno a las 19:20, cuando el animal corneaba al matador a la altura del tercio superior de la pierna derecha del torero, perforando la arteria femoral y las venas ilíaca y safena.
38 años después, el mundo del toro sigue llorando la muerte de un torero que se curtió como torero hasta morir como figura de manera prematura. Aún resuenan en la enfermería de la plaza de toros de Pozoblanco, aquellas palabras en la que el propio matador explicaba la herida al cirujano mientras le pedía tranquilidad: «Doctor, yo quiero hablar con usted o no me voy a quedar tranquilo. La cornada es fuerte. Tiene al menos dos trayectorias, una para acá y otra para allá. Abra todo lo que tenga que abrir, lo demás está en sus manos. Y tranquilo, doctor«.
La muerte de Paquirri conmocionó al país, su estilo personal como torero marcó a una generación que hizo del torero una figura de época. Su fatídica muerte, provocó una profunda reflexión sobre el estado de las enfermerías y la precariedad de material e higiene que imperaba en ellas. Su muerte, qué pudo ser evitada, obligó a una profunda reforma del sector que tuvo en consideración la importancia de tener el material médico necesario y a un equipo médico a la altura de las circunstancias.
Las palabras de Paquirri, han resonada y continuarán resonando como una parte vital, trágica e imperecedera de la historia de la tauromaquia. Eterno Paquirri.
Canal Toros ha despedido a Emilio Muñoz con un bonito mensaje en redes sociales, en el que ha reconocido la extensa trayectoria del matador de toros al frente de los micrófonos del canal: «Tantas tardes de sabiduría, elegancia, torería y afición sin límites. Esta es y será siempre tu casa. Gracias por todo maestro Emilio Muñoz«.
Un adiós en directo que ponía fin a los rumores que desde la mañana habían corrido tras la presencia del periodista en las tertulias taurinas organizadas por Toreteate. El fin de su etapa en el canal deja un vacío difícil de llenar. Con sus aciertos, errores, frases para el recuerdo… se va una voz y un rostro icónicos en el mundo de las retransmisiones taurinas.
También ha querido despedirse Alfonso Santiago, comentarista de la casa, con un emotivo mensaje: «Despidiendo San Miguel en Sevilla junto a Emilio Muñoz. En su adiós de Canal Toros con el equipo. Una larga etapa cumplida por el maestro de Triana. Se va con nuestro máximo respeto, de todos«.
Hoy se cumplen 38 años de la fatídica tarde en la que un toro de la ganadería de Sayalero y Bandrés, de nombre Avispero, herrado con el número 9 y de 420 kilos, mataba a Francisco Rivera «Paquirri». Todo sucedía entorno a las 19:20, cuando el animal corneaba al matador a la altura del tercio superior de la pierna derecha del torero, perforando la arteria femoral y las venas ilíaca y safena.
El torero fue atendido en primera instancia en la enfermería de la plaza de toros de Pozoblanco, dónde se trató de detener la hemorragia. Tras una cura de emergencia debido a la situación de insuficiencia de la enfermería, se decidió su traslado en ambulancia hasta el Hospital de Córdoba. Sin embargo, lo sinuoso de la carretera hizo que el traslado no pudiese llevarse a cabo con suficiente celeridad y la contínua pérdida de sangre, sumado a la falta de anestesia, llevo al torero a entrar en parada cardíaca.
Se consiguió revertir la situación, pero el estado del matador era muy inestable. Además, durante la reanimación el conductor de la ambulancia se vio obligado a detener el vehículo, perdiendo de nuevo unos minutos muy valiosos. Tras la llegada al lugar del Dr. Rafael Ruiz, cirujano de la plaza de toros de Córdoba, se decide el traslado al Hospital Militar para evitar atravesar la ciudad de Córdoba.
A las 21:30 horas, el torero ingresaba en las urgencia del Hospital Militar, dónde fallecía apenas 10 minutos después, cuando entraba al quirófano, debido a un choque hipovolémico. Allí, en la puerta del hospital gritaba desconsolado el mozo de espadas: «¡Se ha muerto, se ha muerto!»