
Antonio Ferrera dejó en la plaza de toros de Lima una faena de puro arrebato torero. El extremeño toreó a placer, dejando salir su alma a torear y olvidándose del cuerpo. Faena de categorÃa, de embrujo sentido que le valió para cortar dos orejas y llevarse la tarde frente a Emilio de Justo y JoaquÃn Galdós.Â