
Imagen: TauroemociónJosé Tomás logró el primer trofeo de la tarde en una personalÃsima lidia al tercer toro de la tarde, del hierro de Victoriano del RÃo. Una actuación que fue de menos a más y que cerró con dos tandas muy profundas y puras al natural. Tras el manejo de la tizona, el presidente concedió un trofeo que el torero de Galapagar dejó en el suelo nada más recibirlo y sin el que dio la vuelta al ruedo.
La intrahistoria de este gesto, viene motivada por la bronca que se generó en el coso de La Alameda tras la concesión de la oreja. Una división total de opiniones en la que prácticamente mitad y mitad de plaza se posicionaban a favor y en contra de esta primera oreja.
Al recibir el apéndice, el torero dejó el trofeo en el suelo e inició la vuelta al ruedo sin la oreja que acababa de arrancar. Un gesto con el que puso de manifiesto que, si una inmensa mayorÃa del público no consideraba la faena de oreja, él tampoco.
Tras volver a tocar pelo durante la lidia al cuarto y último de la tarde, José Tomás decidió abandonar por su propio pie la plaza de toros de Jaén, haciendo soberano a un público que, en una gran parte, no estaba de acuerdo en la concesión de la oreja. Rechazó salir en volandas y lo hizo por su propio pie a través de la puerta de cuadrillas.