Autor: Álvaro Solano

  • El aroma de Pablo Aguado se lleva la tarde ante una gran corrida de Santi Domecq

    Al primero lo recibió El Fandi con un buen saludo capotero a la verónica. Metía bien la cara el de Santiago Domecq y lo llevo de forma precisa al caballo. Duelo en quites, López Simón por gaoneras y El Fandi por chicuelinas con susto incluido. Se arrancó con brío y con gracia en banderillas ofreciendo el granadino un gran espectáculo, la tercera al violín. Seguía el astado arrancándose con distancia y El Fandi lo esperó de rodillas muleta en mano para dar un derechazo por bajo infinito en redondo. Después de ese comienzo extraordinario se vino todo a menos y aunque ligó por ambos pitones no tuvo eco en los tendidos. Mató de estocada tendida de rápido efecto. El cuarto fue más deslucido y El Fandi lo intentó sin lucimiento alguno. Le tocó lidiar al sexto con Aguado en la enfermería. Gran toro desde el comienzo con buen ritmo y variado El Fandi con el capote. Una de las grandes ovaciones se la llevó el picador Manuel Bernal. Se arrancaba de lejos , con fuerza y apretando y tras derribarlo en el primer encuentro le dio tres grandes puyazos. Siguió el público entregado en banderillas con El Fandi colocando cuatro pares. Ya a la muleta salió desfondado y no acertó con los aceros.

    El segundo manseó en los inicios pero cuando metía la cara lo hacía con calidad. Le cambió el viaje por la espalda López Simón en el inicio de faena. Pronto descubrió un grandioso pitón derecho por donde embestía con codicia y transmisión. Ligó por ese gran pitón dos series con largura y transmisión pero al probarlo con la zurda se vino la faena abajo y no pudo remontar. Dejó un metisaca y una entera. El quinto tuvo movilidad aunque faltó clase en la embestida. Dejó tandas ligadas por el derecho pero sin eco. La espada entró al segundo intento.

    A la verónica recibió Pablo Aguado al tercero pero lo que cuajó con torería fue el quite por chicuelinas y una media. Noble el de Santiago Domecq aunque le costaba más humillar. Fue más agradecido por el derecho y Aguado se lo hizo todo muy suave y templado. Faena en alto, el silencio de Las Ventas rotos por los olés a los muletazos cadenciosos y los remates por bajo. En alto terminó con los naturales a pies juntos pero la espada no entró y se llevó una cornada en el muslo del que se dolió. A la segunda una casi entera, se amorcilló y se complicó en el descabello hasta que le sonaron los dos avisos. Recogió una fuerte ovación tras la gran faena que dejó antes de pasar a la enfermería de la que no saldría a lidiar el sexto. Allí fue operado de una cornada de dos trayectorias de 10 y 15 cm en el muslo derecho.

  • Se confirma la fractura de costilla de Paco Ureña

    Paco Ureña ha pasado este mediodía revisión en el Hospital Fraternidad Muprepsa tras el percance sufrido ayer en la plaza de toros de Las Ventas cuando toreaba al segundo de la tarde de la ganadería de Victoriano del Río. En la enfermería de la plaza se le vio una posible fractura de costilla que esta mañana los médico han confirmado.

    El parte médico aclara que el paciente: «acude refiriendo dolor de hemitorax izquierdo tras evolución posterior a contusión con el toro. No hematoma, dolor a palpación de los arcos costales 9º -10º. Se confirma la fractura cerrada de la costilla 10ª. Doctor: Rodríguez Espinoza.

    Los doctores de plaza le aconsejaron no continuar la lidia por las complicaciones que trae una rotura de costilla pero aún así, Paco Ureña bajo su responsabilidad y mostrando un gran compromiso con su profesión y con el público, salió a lidiar al sexto de la tarde al que le cortaría las dos orejas y conseguiría su primera Puerta Grande de Madrid.

    En los próximos días seguirá en observación para ver como evoluciona de esa fractura de costilla.

  • Todas las declaraciones de Paco Ureña tras abrir la puerta grande de Madrid

    Paco Ureña analizaba su triunfo en la catedral del toreo, al término del sexto toro de la tarde al que desorejó. El primer mensaje fue para el banderillero «Pirri» herido en la pasada Corrida de la Beneficencia, al que iba a visitar tras tener que someterse a una serie de pruebas radiológicas, fruto del percance sufrido en el tercer toro: «Me voy a ver a nuestro Víctor Hugo ‘Pirri’ y luego ya que me vean a mi» Acto seguido agradecía el triunfo a su familia: «Hoy ha sido un día muy bonito y quiero agradecer a todo el mundo que me ha apoyado. No tengo palabras, se lo dedico a mi madre, mi familia, mi mujer y a todos los que han hecho posible que esté aquí».

    Por último, hacía referencia al público que abarrotaba el coso de la calle Alcalá, que tanto disfrutó con su toreo: «Estoy muy feliz, porque el aficionado ha disfrutado».
  • Parte médico de Paco Ureña

    Paco Ureña pasó por la enfermería de Las Ventas tras la lidia del segundo toro de la tarde. Toreaba relajado el murciano sobre la diestra cuando el astado se lo echó, literalmente, a los lomos. Aparatosa voltereta de la que salió aturdido y con un fortísimo golpe en el pecho. A pesar de los signos de dolor, el espada se quedó en la cara del animal hasta pasaportarlo. Tras una vuelta al ruedo pasó por su propio pie a la enfermería dónde fue atendido de:

    «Contusión parrilla costal izquierda con posible fractura, contusión escápula izquierda, pendiente de estudio radiológico. Pronóstico: Reservado, bajo su responsabilidad decide continuar la lidia».
  • Paco Ureña en estado PURO

    Trigésimo tercera de San Isidro con toros de Victoriano del Río con lleno de «No hay billetes» en la Corrida de la Cultura.

    Recibió Sebastián Castella al primero a la verónica. Metía bien la cara en el capote el de Victoriano. Comenzó por estatuarios ante un toro noble. Lo probó por ambos pitones pero no acabó de redondear ninguna tanda que llegara a los tendidos. Mató de pinchazo y entera. Doblándose por bajo comenzó la faena de muleta del cuarto. Ligó por el derecho con transmisión en los primeros compases pero al probarlo con la zurda se vino todo a menos. La estocada cayó baja y fue silenciado.

    El recibo capotero de Paco Ureña con pausadas verónicas fue de lo mejor al capote en esta feria. Entró al quite Roca Rey por chicuelinas y la respuesta del murciano a la verónica fue culmen, con parte del público en pie. Fue un toro noble que no tenía un largo recorrido en su embestida pero Ureña mantuvo la intensidad con naturales muy puros y pasándoselo muy cerca. Lo prendió levantándolo del suelo pero acabó faena dolorido para darle los últimos naturales a pies juntos. Pinchó antes de casi entera fulminante y dio vuelta al ruedo tras petición. Salió de la enfermería bajo su responsabilidad con una posible factura de costilla para lidiar al sexto, reseñado como quinto. De nuevo a la verónica pausada calentó los tendidos. El inicio de faena es de esos que se recuerdan, de esos que ponen a todos de acuerdo con estatuarios, trincherillas y remate con el de pecho, el público en pie. Le siguió una por el derecho con largura y ligazón. Al natural era menos agradecido el buen toro de Victoriano pero lo metió en cintura Ureña en dos series de mano baja, encajado, alargando el viaje y rematando con el de pecho mirando unos tendidos entregados con el toreo del murciano. Faena corta, explosiva y terminó de nuevo al natural antes de estocada entera. Tardó en doblar pero el público no olvidó lo vivido y le pidió con fuerza las dos orejas concedidas. Primera Puerta Grande de Paco Ureña en Madrid y su cuarta oreja en este San Isidro.

    Roca Rey recibió al tercero de la tarde a la verónica. Manseó desde el comienzo y apretó en banderillas. Le costó al peruano pararlo en terrenos céntricos ya que entraba y buscaba salida. Era un toro correoso con peligro sordo que entraba pero le costaba salir de la muleta. Firme estuvo Roca Rey ante él y sin quitarle la muleta de la cara consiguió dos tandas ligadas de mucho mérito. Mató de estocada tras pinchazo y fue silenciado. Con Ureña en la enfermería corrió el turno y lidió en quinto lugar el reseñado como sexto con el que tampoco tuvo suerte el peruano. Otro toro que salía suelto a cada cite y cuando lo hacía, sin clase alguna. No acertó con los aceros y fue silenciado.

  • Silencioso pasaje de los Fuente Ymbro

    Se fue Morenito de Aranda a recibir al primero a la puerta de chiqueros. Aguantó con valor la salida indecisa del astado. Ya en la muleta manseó de primeras y le costó al burgalés mantenerlo en la muleta. Detalles sueltos en los remates por bajo y mató de entera. El cuarto no tuvo mala condición en su embestida aunque salía con la cara alta. Fue noble y lo probó Morenito por ambos pitones dejando algún momento destacable pero sin acabar de cuajar ninguna serie. Estuvo desafortunado con los aceros.

    Al segundo lo paró Pepe Moral a la verónica. Se lo llevó a terrenos céntricos y tenía recorrido por el pitón derecho. Resultó noble pero le faltó emplearse. El sevillano no acabó de verlo claro y el viento molestó. Mató de pinchazo y entera. Metió bien la cara el quinto en el capote de Pepe Moral. Fue un toro noble al que le cambió el viaje por la espalda en dos ocasiones en el inicio de faena. Algún muletazo suelto y una tanda por el derecho más recogida y con ligazón pero a partir de ahí no acabó de estar a gusto el sevillano y falló con los aceros y el descabello.

    Comenzó faena de muleta José Garrido por abajo con rodilla en tierra. Tras unos primeros compases de encuentro, le cogió en dos series por el derecho dónde hubieron muletazos largos y profundos con el de Fuente Ymbro humillando y siguiendo las telas del extremeño. Se descompuso todo al final de faena y dejó una entera que cayó baja. El sexto titular fue devuelto en banderillas y salió el sobrero de Conde de Mayalde. Tuvo trabajo Antonio Chacón en la brega. En los primeros compases embistió con ritmo pero se fue apagando y defendiéndose en cada embestida. Garrido dejó su disposición y falló con el descabello hasta sonarle los dos avisos.

  • El momento surrealista en la rueda de prensa de Román

    Imagen: BARTOLOMÉ BERNAL, cedidas por Burladero.TV

    La rueda de prensa de Román estuvo marcada por el carácter alegre y positivo del propio espada. Era su primera aparición en público tras el terrible percance sufrido en Las Ventas y, en ningún momento, se borró la sonrisa del rostro de Román.

    Durante el desarrollo de la rueda de prensa, se vivió un momento surrealista. Román hablaba de su entrada en la enfermería, sobre cómo se dormía en la camilla… Cuando al recostarse sobre la silla, esta cedió. Cedió el respaldo hacia atrás, lo que propició, primero en gran susto y después la carcajada de los asistentes y del propio matador de toros.
  • Román: «Sentía que tenía el pitón dentro y que me estaba haciendo mucho daño»

    Imágenes: BARTOLOMÉ BERNAL, cedidas por Burladero.TV

    El diestro Román, herido muy grave el pasado domingo en Las ventas, ha ofrecido una rueda de prensa para indicar el su evolución, contar sus impresiones y fijar unos primarios plazos de recuperación. El valenciano apareció junto a los doctores Claudio Gandarias y Máximo García Padrós, el primero jefe de la Unidad de Cirugía Vascular del Hospital San Francisco de Asís y el segundo; jefe de la enfermería de la Plaza de toros de Las Ventas.

    Las primeras palabras que pronunció Román fueron de agradecimiento: «Gracias al doctor García Padrós y a todo se equipo por haberme salvado la vida y por darme la confianza desde que entré en la enfermería, de que todo está bajo control». Tras ello, pasó a agradecer al doctor Gandarias y a su equipo: «por el trato recibido, el éxito de la operación».

    En referencia a la cornada, el valenciano expresaba que se acordaba de todo: «En el momento que entro a matar y me coge, yo siento que tengo el pitón dentro, y que me estaba haciendo mucho daño, que no me soltaba. En el momento en que llego al suelo me llevo las manos a la herida porque sangraba una barbaridad. Desde el primer momento vi que no era una tontería».

    Añadía el valenciano: «El primero que me recoge es Fernández, mi banderillero, y que se queda un poco parado, en shock. Yo le dije: «llévame, llévame» y llegó Pepe Moral y otro banderillero, que no recuerdo bien, y me llevaron hacia la enfermería. Yo estaba tranquilo porque estaba en Madrid, pero sí que es verdad, se lo dije» -se dirige a García Padrós- «pensaba que me moría. En la enfermería le preguntaba al doctor, «¿me salvará la vida?» y el me contestaba «no te duermas, no te duermas. Tengo el recuerdo de estar dormido, unos cinco o diez segundos. Cuando te duermes, claro, no sabes sí te estás yendo o… simplemente es un sueño. Sí que es verdad que me asusté mucho en el momento».

    Preguntado por una fecha aproximada de recuperación, el espada afirmaba que le gustaría volver en Julio, pero que habrá que ver cómo se desarrolla la recuperación. «Yo lo que quiero es que mi recuperación sea lo antes posible. Espero que sea en el mes de Julio, pero veremos. No quiero dar una fecha porque podría ser mentira».

  • Toros y cuadrillas para la antepenúltima de San Isidro

    Antepenúltimo festejo de San Isidro con toros de Fuente Ymbro para Morenito de Aranda, Pepe Moral y José Garrido.

    El festejo comenzará a las 19h.

  • Las Ventas faltó en la Beneficencia al mandamiento del respeto

    Hoy la plaza de toros de Las Ventas pecó. Faltó al mandamiento del respeto al toro y al toreo, a la integridad de la fiesta y sobre todo, a los matadores que se juegan la vida cada tarde en el albero del coso venteño y ,en especial, a Diego Urdiales, a quien desatendieron por completo durante la lidia del sexto toro de la tarde. Un cóctel codicioso y al mismo tiempo temible, iba invadiendo los tendidos del coso venteño antes de las 19:00 horas de la tarde. Un cóctel compuesto por alcohol, calor, sol y ganas de tener unos segundos de protagonismo; y claro… la reacción fue letal.

    La tarde se desarrolló entre vítores al rey y a España, que por supuesto, nada tienen de malo y mucho tienen de bueno, pero claro, como todo en esta vida, es bueno en su justa medida. Sin embargo, durante la lidia del último toro de la tarde, con los estertores de los últimos rayos de sol azotando el tendido 6, el cóctel entró en erupción, generando una nube tóxica que contaminó Las Ventas. Uno tras otro se sucedían los «Viva el rey» y «Viva España» a lo que gran parte del público respondía: «Viva», sin descanso, como en una carrera de fondo a ver quien conseguía que más gente les siguiese y respondiese a su momento de gloria. El culmen fue cuando a estos gritos se les añadieron los «Viva el Betis», «Viva VOX» «Viva la madre que me parió» y multitud más de sandeces que me niego a escribir por vergüenza. Incluso, alguien atrevido se atrevió a gritar a voz rota, «Viva la República» y claro, la bronca se desató entre gritos de «Fuera, Fuera» y multitud de insultos que no vienen al caso, pero que se pueden imaginar. Pero los enfados no quedaron ahí, iban creciendo en los tendidos como un incendio provocado que una vez sofocas una parte, surge un nuevo brote en otra. Primero bronca en el 5, alguna más leve en los de sombra, otra en el 8 y por supuesto, la monumental del 6 y la república. Claro es que los reactivos, al mezclarlos, reaccionan, sin duda ninguna.

    Es importante acordarse que entre todos estos despropósitos que iban sucediendo en los tendidos, había un hombre haciendo algo en la arena de la plaza de toros, era Diego Urdiales que se estaba jugando la vida ante un toro, pero claro el alcohol, el calor y el momento de gloria, son más importantes que el respeto que se debe a la tauromaquia, que se debe al toro y por supuesto, al torero. Hay que hacerse mirar el comportamiento del público en Madrid y repito, por sí no ha quedado claro del todo, del público y no de los aficionados que tarde tras tarde, desde su abono rinden pleitesía a la tauromaquia, con mejor o peor visión, con errores y aciertos, pero siempre con respeto. Escuchaba a un antiguo abonado de Madrid decir en voz baja, tras pedir silencio en numerosas ocasiones al tendido, un escueto pero triste «Mañana volveremos a estar en familia, este despropósito se acabará». Es triste tener que hacer una distinción tan brusca entre aficionado y público en la primera plaza del mundo, pero es deber de todos la formación y transformación del público en aficionados, o por lo menos, transmitir un mínimo de respeto y decoro por la fiesta de los toros. Y por supuesto, es deber de todo aquel que acude a Las Ventas, o a cualquier otra plaza, mantener las formas y cuidar la presentación, pero sin lugar a dudas, lo más importante, tener educación.

    Mañana deberían ser muchos los que escribieran, llamasen o mandasen un Tweet a cualquiera de los tres hombres que se jugaron la vida en Las Ventas y a los que ignoraron, pero sin duda a Diego Urdiales le deben una disculpa mayúscula porque lo sucedido en el sexto toro no tiene nombre. Ojalá, hagamos examen de conciencia y lo acontecido hoy en la plaza sea un descuido y no vuelva a suceder.