Galería: Bartolomé Bernal, cedidas por Burladero.TV





















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FICHA DEL FESTEJO:

Juan Leal ha cortado una oreja en la vigésimosexta cita de la Feria de San Isidro, en la que se han lidiado reses de la ganadería de Fuente Ymbro. El diestro Rafael González, que tomaba a la alternativa, ha sido herido por el primero de la tarde, con pronóstico grave, en el muslo izquierdo.
Leal tocó pelo tras una faena que empezó fuerte de rodillas en el centro del ruedo. Trató de llevar al animal siempre muy cosido al engaño. La faena cogió intensidad a medida que el diestro acortó distancias y se metió entre los pitones. En la recta final, consiguió buenos naturales. En su segundo se las vio con una animal complicado, al que le administró una faena seria y de valor. Raza sacó también en el que cerró la tarde, el que le tocó en suerte a Rafael González y que no pudo lidiar al encontrarse en la enfermería. Juan Leal comenzó la obra por ajustados cambiados por la espalda. Derrochó firmeza y valor durante toda su labor.
Rafael González tomó la alternativa con “Pardillo”, al que toreó con mayor empaque por el pitón derecho, el mejor del animal. Faena importante que abrochó por bernadinas, cuando el animal le infirió el pitón. Pese a que intentó matar al animal, finalmente fue Juan Leal quien pasaportó al de Fuente Ymbro. Joaquín Galdós fue silenciado en sus dos toros. Su primero fue un toro frío al que le costó embestir y a su segundo, pese a tener movilidad, le faltó transmisión.

Rafael González fue prendido con dureza por el toro de su alternativa en la plaza de toros de Las Ventas. El madrileño resultó corneado en el primer tercio del muslo izquierdo al ejecutar unas ajustadas bernardina y, a pesar de intentar mantenerse en el ruedo, tuvo que ser finalmente trasladado a la enfermería.
El equipo galeno de la monumental de Madrid atendió al espada de una fuerte cornada con desgarro muscular, emitiéndose el siguiente parte médico:
«Herida por asta de toro en cara anterior 1/3 proximal de muslo izquierdo, con una trayectoria ascendente de 20 cm., que rodea músculo sartorio, desgarra músculo recto anterior, y alcanza espina iliaca anterosuperior izquierda. Contusión de clavícula izda. pendiente de estudio radiológico. Es intervenido bajo anestesia general y trasladado al Hospital Fraternidad Muprespa – Habana.
Pronóstico: Grave«.

El empresario José Luis Pereda ha conseguido hacer el que hoy por hoy es el cartel con más argumento de la temporada y lo ha programado para el día 24 de junio en la plaza de toros de Segovia, un coso que se une a los que ya dirige este joven empresario como son los de Huelva y Mérida.
En esa fecha, viernes 24 de junio, Pereda ofrecerá un interesante mano a mano entre los diestros Daniel Luque y Ángel Téllez, que lidiarán una corrida de José Luis Pereda-La Dehesilla. En el cartel se unen un triunfador de Sevilla con uno de Madrid y torero revelación en este San Isidro en una cita de gran interés para el aficionado. La corrida dará comienzo a las siete de la tarde.
Este cartel será presentado oficialmente el próximo 7 de junio a las seis de la tarde en un acto al que asistirá prensa y autoridades locales.
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La Comunidad de Madrid, a través del Centro de Asuntos Taurinos, ha emitido una orden por la cual Plaza 1 continuará al frente de la gestión de la plaza de toros de Las Ventas hasta la resolución final del concurso de adjudicación. La norma ha entrado en vigor hoy mismo, según han informado en exclusiva los compañeros de ABC.
Este hecho se realiza por la vía de la urgencia y ante el peligro real de que al terminar la prórroga del contrato de Plaza 1 con el fin de la feria de San Isidro, la monumental de la calle Alcalá se viese obligada a echar el telón hasta conocer el nuevo adjudicatario.
Esta decisión será tan sólo de carácter temporal y hasta que se resuelva el concurso de adjudicación y la nueva empresa pueda comenzar a hacerse caso de la gestión del coso madrileño. Una noticia que da, de esta manera, continuidad a la empresa que dirige Las Ventas en este momento y facilitando el normal desarrollo de la temporada madrileña.

Rafael González ha recibido una fuerte cornada en el toro de su alternativa en la plaza de toros de Las Ventas. El madrileño cuajó una faena estimable, con buenos detalles y gusto; ciñéndose al animal y mostrando actitud y ganas. Brindó la muerte del animal a su padre, en un gesto emotivo y directo. Al cerrar su actuación realizó unas ajustadísimas bernardinas, resultando empitonado a la altura del tercio superior del muslo de la pierna izquierda.
A pesar de lo aparatoso del percance y de una absoluta invalidez en la pierna herida, quiso permanecer en el ruedo e intentó ejecutar la suerte suprema en una ocasión. Finalmente tuvo que ser recogido por su cuadrilla y ser trasladado con rapidez a la enfermería del coso, desde dónde se esperan noticias.

Imagen: Plaza 1
La vuelta al ruedo de Morante de la Puebla fue, si no la que más, una de las más felices de su vida en la plaza de toros de Las Ventas. Una vuelta larga, en la que llovieron abanicos, prendas de ropa, sombreros, claveles y en las que los tendidos reconocieron de manera especial la faena del genio de La Puebla.
Mención aparte merece el gallo que Morante recogió habilidosamente al vuelo y un manojo de espárragos qué, a juzgar por el gesto del torero, debía tener un peso considerable. En tiempo, debió ser una de las más largas que se recuerdan y es que el torero no daba dos pasos sin que se le arrojase algo desde el tendido.
El momento más inesperado del paseo circular fue cuando se le lanzó un balón a Morante. Él fiel a su personalidad, recogió la pelota de manos de su cuadrilla y tras mirar el esférico con ese gesto tan característico suyo, devolvió al tendido el balón con un auténtico «chut» que elevó el balón prácticamente hasta las primeras filas del tendido alto.
Un gesto, al que Madrid respondió con una sonora ovación y con la cháchara habitual en los tendidos. Quizás, arrojar una pelota al ruedo no es lo más habitual y ortodoxo, pero el de La Puebla solventó la situación haciendo gala de una personalidad arrolladora y de unas cualidades futbolísticas cuánto menos llamativas… y es que tiene arte hasta para pegarle a la pelota.

Lo de Morante ayer en Madrid se fue de madre… de padre y de cualquier tipo de límite inteligible para el entendimiento humano. La faena del torero de La Puebla fue simplemente única. Esta es la magia del genio, no hay manera de explicarla, no hay palabras para contarla, no hay ninguna forma razonable de contarle a nadie lo que se vivió ayer en Madrid. Morante fue él mismo en estado puro y eso, es canela en rama.
Pocos vieron algún tipo de opción al cuarto de la tarde y cuando todo apuntaba a un nuevo capítulo aciago de Morante en Madrid, el de La Puebla mostró por qué es único y diferente. Entendió que tenía oponente y en una lidia en la que enseñó todo al animal, creó su obra. Torero antiguo, faena de antaño, ceñido, reunido, bailando las muñecas, transportando a los miles de personas que llenaban los tendidos al siglo pasado. Una faena de las que no se olvidan en la vida, de las que no conviene ni volver a ver en diferido porque lo que los aficionados se llevaron en el corazón, vale su peso en oro.
Morante se mostró en estado puro. Fue él mismo, sin complejos, sin miramientos, fiel a su toreo y a su manera de entender la tauromaquia. Madrid crujió al principio de la faena, pero a medida que avanzaba, los olés se mezclaron con una atmósfera absorbente de emoción y éxtasis. Increíble, se hace difícil describir en palabras los sentimientos que corrieron por los tendidos en una faena para la historia.
El fallo con la tizona redujo el premio y el de La Puebla no pudo abandonar en volandas el coso. Sin embargo, eso fue lo de menos. Lo vivido en los tendidos, lo que Morante hizo en el ruedo, los abrazos y las lágrimas, los besos y los olés perdurarán en el tiempo por siempre. Morante mostró en primera persona el toreo y hoy puedo decir con orgullo: «Yo estuve ahí».